CON-TRIBU-IR


“Cuando dejamos de ser tribus, la unidad se rajó.
Creímos que la pareja, o el núcleo familiar iban a ser suficientes, mientras amistades y círculos de pertenencia nos daban las migajas de efímeras convivencias.
La tribu es mucho más que amigos, y hermanos de sangre.
La tribu es la pertenencia espiritual a una hermandad que sostiene y nos invita a sostener.
La tribu es donde los roles naturales se comparten, intercambian e interactúan.
Las madres hoy maternan solas sin el grupo de contención y apoyo.
Los hijos tienen hermanos que son siempre los mismos, los de la sangre, y los hermanos espirituales que son muchos deberían estar jugando juntos, cocreando.
Nos separamos en pequeñas propiedades privadas, corriendo de un lado al otro para buscar el sustento para el núcleo familiar.
Lo natural es agruparnos y mientras unos siembran, otros educan, otros construyen, algunos cocinan, y en el momento indicado nos juntamos a comer, a celebrar, a seguir tribando.

El amor que tanto buscamos, además del amor a sí mismo que se cultiva, no es el de pareja, hijos, familia, sino que al no tener tribu para practicar el amor en infinitas facetas, sobrecargamos la idea de que la pareja, los hijos, y la familia, nos darán el terreno para canalizar el amor.
Sin tribu es como un cuerpo humano desmembrado intentando funcionar, cada miembro por separado.
Tenemos que volver a las tribus donde los abuelos son dignificados y los tíos somos todos.
El comercio, la propiedad privada, y el individualismo nos arrancó como ramas del tronco que nos une.
En la tribu todos los dones son bienvenidos, y los roles rotativos no crean aburrimiento ni saturación.
En las tribus hay tantos hermanos y hermanas que el compartir es riquísimo y los modelos se alternan.
Ahora se empieza a contemplar el envejecer entre amigos, y eso es apreciar la tribu. Podemos empezar antes y darles a los niños el entorno saludable donde compartir es natural y donde hay muchos referentes de quienes aprender.

La tribu: Es para crear el amor.”

De Laura Losada

Preguntas frecuentes

¿A cuantos kilómetros de CABA se piensa el proyecto?

Pensamos el proyecto a una distancia aproximada entre los 100 y 130 kilómetros máximo de capital federal, las zonas donde estuvimos viendo terrenos y proyectos similares fue: San miguel del monte, cañuelas, navarro.

¿Es un proyecto exclusivamente vegano?

Quienes comenzamos este proyecto nos conocimos en el activismo por los derechos animales y esa es una de las bases que nos importa que se mantenga en el mismo. Nos resulta fundamental que se consideren los intereses de los animales ( de cualquier especie), en ese sentido alguien puede no ser vegano en el momento de sumarse al proyecto o ser vegetariano o estar en una transición o estar interesado en la problemática de los animales y desde ese lugar sería más que bienvenida/o a participar, pero es importante la aclaración de que buscamos crear un espacio libre de explotación animal entendiendo explotación animal como cualquier práctica que pueda dañar a animales de cualquier especie ( alimentación, trabajo productivo en permacultura/agricultura u otras prácticas, divertimento, etc.)

¿En qué momento o fase del proyecto están?

Estamos en plena etapa de reuniones con personas y familias que estén interesadas en sumarse y construir en conjunto un estilo de vida con estas características.

¿Ya tienen el terreno?

No contamos aún con terreno.

¿Cuántas familias/casas calculan en el proyecto?

No tenemos esta respuesta completamente definida, pero lo que fue surgiendo de las reuniones fue:
El proyecto contaría con alrededor de 15 a 20 casas/unidades, con un lote propio de un cuarto de hectárea cada una y con espacios comunes.

¿Cuál es el formato de “loteo”/”comunidad”?

Pensamos en un formato donde cada familia o individuo sea propietario de su lote y su casa, al mismo tiempo pensamos en construir espacios comunes donde eventualmente y según quien lo desee se puedan realizar actividades comunitarias y colectivas.

¿La ecoaldea/barrio contara con un espacio de aprendizaje para lxs niñxs que allí vivan?

Si, asignaremos y construiremos un espacio de aprendizaje libre para todxs lxs niñxs que deseen ser parte.
Este espacio, estará orientado por una o más guías (según se necesite), y estas promoverán la libertad, el respeto, la no violencia, la empatía, y serán respetaran los deseos e inquietudes de cada niñx, siendo estos el motor de las propuestas presentadas.
Las madres y padres tendrán una participación activa en dicho espacio.

¿Tienen algún estimado o idea de costos de construcción?

Lo averiguado hasta el momento esta en este enlace, como aclaramos en el mismo, son valores estimados, de una sola cotización y únicamente de ese tipo de construcción.

El Proyecto

 

Antes de seguir por aquí te invitamos a leer nuestra entrada de preguntas frecuentes.

Proyecto Zoopolis

   Nos proponemos encarar la construcción de un pequeño barrio o aldea en un espacio rural a 100 kms de la Ciudad de Bs As, en el cual rijan los valores y principios de lo que consideramos un paradigma de vida alternativo al actual. 

¿Por qué nos vamos de la Ciudad?

Surge como una necesidad urgente de varies de nosotres el cambiar la agitada vida que llevamos por una cotidianeidad en la que cual podamos reconectar con la naturaleza y con el tiempo de una manera diferente. 

Quienes comenzamos con este proyecto nos vinculamos a partir del activismo por diferentes causas, como el feminismo, la crianza respetuosa, el cuidado del planeta y fundamentalmente, los derechos de los demás animales. 

En ese sentido, deseamos que la aldea sea un espacio en el cual los principios por los que abogamos estén vivos, se potencien y reproduzcan. 

Soñamos con que este proyecto sea también un pequeño aporte a este Nuevo Paradigma que empuja por nacer desde las bases de la sociedad, mostrando que es posible y deseable una forma de vivir consciente, amorosa, igualitaria y respetuosa.

De alguna forma creemos que el enfoque que compartimos puede resumirse en una ideología que es contraria a la actual corriente PRODUCTIVISTA en la cual lo importante es la producción de bienes y servicios. 

Por el contrario propugnamos un paradigma donde ubiquemos por encima de todo al CUIDADO DE LA VIDA SINTIENTE, la utopía de una SOCIEDAD QUE INTENTE vivir generando EL MENOR DAÑO POSIBLE.

En ese sentido, además de intentar construir nuestras casas con materiales sustentables y ecológicos, de tratar de generar la menor cantidad de contaminación y de promover las energías limpias siempre que sea posible, consideramos fundamental para el proyecto que sus miembros concuerden con un modo de vida no violento, es decir vegano o vegetariano en transición.

Quizá uno de los daños más invisibilizados a los que nos sometemos como especie los seres humanos es este modo de vida esclavo, totalmente naturalizado, el cual tiene como consecuencia que las personas no contemos con la propiedad de nuestro tiempo.

Seguramente por eso, una de las primeras necesidades que deseamos cubrir sea esa, el adueñarnos lo más posible de nuestras mañanas, tardes y noches. 

Por lo tanto, una de las primeras consignas del proyecto es que nos permita, lo más posible, tener las manos libres, para hacer con nuestras vidas lo que deseemos. Y creemos que el modo de hacerlo es de forma colectiva, organizada, respetuosa, creativa y solidaria. 

Para eso el proyecto se propone como objetivo el buscar la mayor autonomía económica y política respecto de los dos entes que dominan la vida de los individuos, el Mercado y el Estado.

Zoopolis nace de esta búsqueda, de intentar escapar a la decadente realidad global actual, alienante, asfixiante, nociva hacia les demás, violenta por definición e insostenible en el tiempo, dado que está acabando con las bondades de nuestro planeta.  .

Y lo hacemos convencides de que el movimiento humano que ansía el cambio debe abandonar la actitud de “RESISTENCIA ” para pasar a una etapa de “CONSTRUCCIÓN” de lo nuevo, en POSITIVO.

 

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El proyecto a construir

Imaginamos esta aldea o pequeño poblado en un entorno natural, en alguna localidad de la provincia de Bs As que esté cerca de los 100 kms. Por el momento hemos visitado los pueblos de Cañuelas y San Miguel del Monte. 

El proyecto contaría con alrededor de 15 a 20 casas/unidades, con un lote propio de un cuarto de hectárea cada una y con un espacio común en el cual construiremos un centro comunitario, una huerta colaborativa, una plaza y un espacio de aprendizaje/experimentación libre para les niñes

Por el momento tuvimos un primer encuentro con la arquitecta Victoria Sostres, donde vimos las construcciones en técnica cob, en la aldea Nakkal.

Y luego realizamos dos encuentros con el arquitecto bioconstructor Diego Pasqualini del grupo Caordico. Fuimos a visitar su casa y algunas construcciones diseñadas por él en San Miguel del Monte, tanto cabañas de madera como casas realizadas con técnica de adobe, quincha y cob. 

Si estás interesade en saber un poco más sobre algunos de los costos que fuimos estimando hace click aquí.

 

Actualmente estamos buscando familias que estén interesadas en un proyecto como este. 

Proyectamos que en el terrero convivamos miembros de nuestra especie con individuos de otras no humanas que estén a cuidado particular de cada familia. 


¿Qué buscamos?

   

 Expectativas que tenemos

    Imaginamos un modo de vivir donde nuestra vida cotidiana se enriquezca desde diversos planos:

  • La vida social como un “compartir” y la extensión de lazos de solidaridad y apoyo mutuo
  • El ocio creativo como actividad desalienante, placentera y liberadora
  • El cultivo de una vida interior que nos haga crecer espiritualmente
  • El retorno a nuestra casa, la naturaleza
  • La posibilidad de producir nuestro propio alimento (o una parte de lo que necesitamos)

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Principios y pautas para la convivencia

  • Libertad individual con compromiso colectivo

Un emprendimiento de este tipo requerirá un nivel de participación y de trabajo codo a codo al que debemos estar dispuestes. Deberemos encontrar un equilibrio en la convivencia donde cada cual pueda conservar su intimidad pero a la vez haciéndose cargo de su cuota de responsabilidad en esta construcción colectiva. 

  • Democracia directa

Muchas de las decisiones vinculadas al proyecto requerirán de una participación en un espacio donde cada voz sea escuchada, y en el cual nos encontremos para comunicarnos y manejar el rumbo entre todes.

  • Apoyo mutuo

La base del proyecto es la solidaridad y la colaboración desinteresada hacia la otra o el otro. No solo estaremos construyendo un espacio valioso y vínculos sanos y sinceros, sino además encontrándonos con esa parte de nosotres que suele estar ausente en la gran ciudad.

  • Economía colaborativa

Muy vinculado al punto anterior. Si nos organizamos y lo hacemos de forma responsable y considerada, el poder compartir determinados bienes y servicios nos facilitará la cotidianidad en términos económicos y ayudará a fortalecer los lazos.

  • No Violencia

Quienes provienen de experiencias de construcción colectiva suelen decir que es necesario trabajar el modo en que se da el dialogo y se intercambian las opiniones, sobre todo en ámbitos comunitarios. Aprender a “decir” sin generar un daño o un resquemor en la otra o el otro, será esencial para sostener el proyecto en el tiempo. 

  • Respeto y consideración por toda vida sintiente 

Imaginamos un espacio de convivencia multiespecie, donde el cuidado de los individuos sea esencial, más allá de la especie a la que pertenezcan.

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Algunos desafíos a charlar:

  • ¿Producir de modo colectivo y organizado al menos una buena parte del alimento?
  • ¿Alcanzar la autosuficiencia energética?
  • ¿Trabajar la difusión y la comunicación del proyecto por medio de redes e internet?

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Proyecto dentro del proyecto: La No Escuela

Gestar un ámbito de aprendizaje para niñes, no necesariamente formal, donde a través del juego y la experiencia libre les niñes puedan ser guiades y contenides por un adulte que propicie el auto-conocimiento y el desarrollo de las individualidades.

Creemos que un ámbito de experimentación como este debe estar al servicio de las personas, a diferencia de lo que ocurre en la educación formal en la cual se manipula las subjetividades en función de necesidades externas.

Soñamos con poder construir un entorno de aprendizaje auto-dirigido o centrado en la persona, que fomente el espíritu crítico y cuestione todos los modos de violencia naturalizada como el especismo, machismo, racismo y nacionalismo. 

Fundamentalmente que se trabaje a partir de las motivaciones, los deseos y la curiosidad de les niñes, y se valore su particularidades individuales.

Es fundamental que las familias que se sumen al proyecto tengan claro que la participación y el compromiso de cada mapadre será fundamental para poder llevarlo a cabo.